La precampaña electoral
"Nos conviene que haya tensión"
EL PAÍS - Madrid - 14/02/2008
(el artículo aquí)
-¿Qué sondeos tenéis?
- Bien, nada...
- Sin problemas...
- Lo que pasa es que yo creo que Nos conviene que haya tensión.
- A mí me parece que Os conviene muchísimo.
- Y luego ya empezar a partir de este fin de semana a dramatizar un poco.
- Ya.
- Pero Nos conviene mucho... Si no la gente...
- Claro, Señor. Pero, con todo mi respeto: tened también mesura. Es la primera vez... una experiencia como ésta, en tantos milenios... No sabemos si va a salir...
- Oye, que todo ha sido una idea tuya: ahora no Me vengas con éstas. Si estábamos bien como estábamos... ¿De verdad aún crees que era necesario llegar a tanto?
- Absolutamente, Señor: no tengáis más dudas. "Hay que cambiar para que nada cambie".
- Mira, no te lo he dicho; pero ya no Me puedo callar: para Mí que el responsable de todo este desbarajuste eres tú. No Me digas que no te has pasado... Dejando entrar a tanta gente, digo...
- En absoluto Señor. Además, con la Ley Antigua no íbamos a ninguna parte: siendo tan estrictos como antes nos quedábamos en cuadro. Hacía siglos que... Ya conocéis las estadísticas. Señor, la idea, aunque fue mía, a Vos Os pareció tan buena...
-¿No te habrán robado las llaves?
- No, no, Señor. Vedlas aquí.
- En fin, que salgamos con bien de ésta. Si a lo mejor, Pedro, hasta tienes razón: "Más sabe el diablo por viejo..." Bueno, tú ya me entiendes.
- Bien, nada...
- Sin problemas...
- Lo que pasa es que yo creo que Nos conviene que haya tensión.
- A mí me parece que Os conviene muchísimo.
- Y luego ya empezar a partir de este fin de semana a dramatizar un poco.
- Ya.
- Pero Nos conviene mucho... Si no la gente...
- Claro, Señor. Pero, con todo mi respeto: tened también mesura. Es la primera vez... una experiencia como ésta, en tantos milenios... No sabemos si va a salir...
- Oye, que todo ha sido una idea tuya: ahora no Me vengas con éstas. Si estábamos bien como estábamos... ¿De verdad aún crees que era necesario llegar a tanto?
- Absolutamente, Señor: no tengáis más dudas. "Hay que cambiar para que nada cambie".
- Mira, no te lo he dicho; pero ya no Me puedo callar: para Mí que el responsable de todo este desbarajuste eres tú. No Me digas que no te has pasado... Dejando entrar a tanta gente, digo...
- En absoluto Señor. Además, con la Ley Antigua no íbamos a ninguna parte: siendo tan estrictos como antes nos quedábamos en cuadro. Hacía siglos que... Ya conocéis las estadísticas. Señor, la idea, aunque fue mía, a Vos Os pareció tan buena...
-¿No te habrán robado las llaves?
- No, no, Señor. Vedlas aquí.
- En fin, que salgamos con bien de ésta. Si a lo mejor, Pedro, hasta tienes razón: "Más sabe el diablo por viejo..." Bueno, tú ya me entiendes.



