lunes, 14 de septiembre de 2009

Humanismo en cáscara de nuez


Según se dice, las facultades que el humanismo pretende desarrollar son la capacidad crítica de análisis, la curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido de razonamiento lógico, la sensibilidad para apreciar las más altas realizaciones del espíritu humano, la visión de conjunto ante el panorama del saber, etc. Francamente, no conozco ningún argumento serio para probar que el estudio del latín y el griego favorecen más estas deseables cualidades que el de las matemáticas o la química. [...]
Aquí está el secreto: la virtud humanista y formadora de las asignaturas que se enseñan no estriba en su contenido intrínseco, fuera del tiempo y del espacio, sino en la concreta manera de impartirlas, aquí y ahora. No es cuestión del qué, sino del cómo. Si el latín o el griego se convierten en jeroglíficos atrabiliarios para atrapar a perezosos, si enseñan esas lenguas sabios truculentos que parecen convencidos de que Eurípides escribió sólo para proponer ejemplos de aoristo, si los atisbos de la poesía y el drama del esplendor clásico son reprimidos con ociosas desviaciones a la severa dedicación gramatical, tales estudios no son más humanistas y desde luego pueden resultar menos útiles que la reparación de automóviles.

Dos citas sacadas de El valor de educar (Fernando Savater)


4 comentarios:

  1. Otra cita de la misma obra, una más de las tantas que podíamos añadir.

    Y es que algunas de las personas más conformistas, supersticiosas y rastreras que conozco son catedráticos de filosofía: si yo debiese juzgarla por tales representantes, no me quedaría otro remedio que solicitar la abolición de su estudio en el bachillerato y hasta en la universidad. [...]

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  2. El mejor debate de la temporada sobre educación lo escuché el otro día en la estación de Alar cuando esperaba el tren para Santander. Resulta que llegó una madre con un niño en brazos que no paraba de meter una bulla tremenda. Todo el mundo que allí había echó su cuarto a espadas. Sí, pero la televesión dice que no hay que pegarlos, concluyó la madre ante la apabullante lluvia de invitaciones a recurrir a la estopa como método ideal para que no pasase lo que estaba pasando con el niño.

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  3. Hoy por la tele he visto una entrevista a Cecilia Bartoli, una mujer llena de simpatía y vitalidad, con gestos y ademanes, muy a la italiana, mejor dicho a lo latino, ha dado cuatro pinceladas sobre su trabajo. Si yo hubiera sido una joven mínimamente dotada para la música, estoy segura que contagiada por su entusiasmo estaría mañana en la cola de las matrículas del conservatorio o en cualquier escuela de música donde me quisieran admitir.
    A mi avanzada edad, las pocas cosas que todavía hoy se me fijan en la memoria sin necesidad de echar una gran voluntad, son las cosas que me cuentan personas que sienten verdadera pasión por lo que hacen y que sin darse cuenta establecen vínculos sutiles de afecto para quienes quieren ser enseñados.
    Desgraciadamente escoger bien en el mercado del trabajo es solo para elegidos, los mas de los enseñantes, como la mayoría de los mortales se ganan el pan con el sudor de su frente,es decir, el trabajo es para ellos una condena y ¿quien mas receptivo que un niño para darse cuenta que lo que enseña el profe ni a el mismo le interesa? ¿que diría Amador de todo esto?

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  4. Anda Nanbanjin que esperamos nuevos comentarios!

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