domingo, 11 de enero de 2009

Nada, hombre: como si estuviera en su casa



Este blog (también de renta limitada) se acoge al principal beneficio de esa ley: su memoria, el que no se olvide nunca por qué llegó a existir.



2 comentarios:

  1. Por que será que en este blog tan pronto me divierten y gustan las entradas como no pillo ni una idea ¿Será cuestión de Sake, de modernidad de mi propia incapacidad?En fin vaya usted a saber

    ResponderEliminar
  2. Querido Anónimo:

    Si la modernidad llegara algún día, sería reencarnada en esa "cortesía del filósofo" (y de todo bicho escribiente) que no es sino la sencillez de lo claro y lo diáfano. Ni el sake (sabrás que lo tengo desrecomendado por quien puede hacerlo) ni una hipotética (y muy improbable) incapacidad tuya: la explicación es muy simple: hay días (casi todos) en que uno está más guapo calladito: el asunto estaba de sobra comentado por mi amigo Paco de la Vega y no había mucho más que decir. Si la imaginación es la loca de la casa, la vanidad es la tonta.

    Mil perdones, mea culpa, gracias infinitas por leerme y por haber tenido la enorme amabilidad de incluir aquí un comentario. Ojalá que no sea el último.

    ResponderEliminar


Entradas populares

Páginas vistas en total