viernes, 24 de julio de 2009

Los inexcrutables caminos del Señor


El alma de un rabino y la de un conductor de autobús llegan al mismo tiempo a las puertas del paraíso. El ángel les dice:
- El conductor puede pasar ahora mismo; el rabino tendrá que esperar hasta mañana.
- ¿Por qué esta injusticia? Yo he leído el Talmud cada día de mi vida y, además, este conductor no es ni siquiera religioso.
- Verás: cuando leías el Talmud, todos tus estudiantes dormían. Cuando el conductor conducía su autobús, todos los pasajeros rezaban...

(Un chiste israelí tomado del manual de hebreo
 de Shifra Jacquet-Svironi y Roger Jacquet.)




1 comentario:

  1. Como ya he escrito en alguna parte, en Japón los profesores no suelen inmutarse porque sus alumnos se duerman en clase.

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