El alma de un rabino y la de un conductor de autobús llegan al mismo tiempo a las puertas del paraíso. El ángel les dice:- El conductor puede pasar ahora mismo; el rabino tendrá que esperar hasta mañana.- ¿Por qué esta injusticia? Yo he leído el Talmud cada día de mi vida y, además, este conductor no es ni siquiera religioso.- Verás: cuando leías el Talmud, todos tus estudiantes dormían. Cuando el conductor conducía su autobús, todos los pasajeros rezaban...(Un chiste israelí tomado del manual de hebreode Shifra Jacquet-Svironi y Roger Jacquet.)
14.11.2024 – Langsam Gesprochene Nachrichten
-
14.11.2024 – Langsam Gesprochene Nachrichten –
[image: Wegen völkerrechtlichen Bedenken möchte der EU-Außenbeauftragte den
politischen Dialog mit Israel a...
Como ya he escrito en alguna parte, en Japón los profesores no suelen inmutarse porque sus alumnos se duerman en clase.
ResponderEliminar