martes, 16 de septiembre de 2008

Ja, chacho


Desde hace unos días venía dándole vueltas a cómo meter de rondón en este blog la entrevista que a finales de agosto concedió mi tocayo George Steiner. Cuando un sabio dice una bobada lo hace por lo alto (un ejemplo es la afirmación acerca de la terrible e irrecuperable pérdida que suponen las de las lenguas aborígines sostenida en uno de los primeros capítulos de After Babel). No obstante estas palabras suyas muestran un sentido común que ójala lo fuera más; más común, quiero decir. Otra noticia que he encontrado en los periódicos acerca de un nuevo embolado que le acaba de caer a mi prima Esperanza me ha dado la ocasión. No tanto por la noticia sino por un comentario a pie de página (el 29) que diamantinamente completa la opinión de Steiner y resume mi pensamiento (y el de mucha gente) en un párrafo.

Soy gitano y tengo formación universitaria. No tengamos puesta en la boca todo el día la palabra racismo que también hay racismo gitano hacia el payo, y mucho. Los gitanos deben enviar al colegio a sus hijos. Estoy harto de ver como los sacan a los tres días con excusas baratas que ya no se cree nadie. La integración gitana pasa inexorablemente por la Cultura y solo desde la Cultura. Si les dan un Colegio nuevo y no van, o si van les sacan antes de terminar la primaria.... Quiero a mi pueblo, pero sé de sobra que la cuestión pasa por exigirles obligaciones como al resto de los ciudadanos. Dejémonos de cuentos. Siempre ha habido racistas y siempre los habrá. Los gitanos a estudiar, a trabajar como todo el mundo pagando impuestos, y a dejarse de tantas gaitas.





7 comentarios:

  1. Toda la entrevista a este señorín tan simpático, a mi escaldado juicio, apesta a prisamanía. El tío ha publicado un libro en una editorial del grupo PRISA y ahora toca la publicidad. Caer bien a los catalanes que allí hay muchos potenciales compradores, sobre todo si les dices algo que les autoafirma en su intoxicada opinión. Hacer, de paso, más publicidad de autores editados por el grupo de marras, el Marías ese que a mí, con todos los respetos, me resulta un poco plasta. En fin, por lo demás, pues, puede que sí, que merezca la pena leer al señorín, aunque como seguramente diría Arcadio, apesta a socialdemócrata. Y qué lamentable que un intelectual apeste a cualquier ideología partidaria.

    ResponderEliminar
  2. Sí, lo de la comparación entre Galicia y Cataluña tiene bastante tufillo. Se la podía haber ahorrado o haber comentado por ejemplo que si por su tierra en una universidad de Cornualles se exigiera a los docentes pericia en córnico la gente se partiría de risa. No entiendo cómo no sucede lo mismo en Santiago o Barcelona.

    En lo de Marías hijo creo que ya sabes que estamos de acuerdo: el primer mandamiento de un novelista, no aburrir.

    El que no haya habido que esperar hasta que Steiner se muriera (como prometió) para leer el libro este que ha sacado (y que yo todavía no he podido ni hojear) para mí personalmente es una alegría. Te diré lo mismo que Aznar a un conocido suyo: "Aunque te lo publiquen los de PRISA, si te lo dejan bien, enhorabuena".

    Lo del tufo socialdemócrata no lo he percibido: de todas maneras ya sabes que a veces soy muy ingenuo. Le voy a dar otra vuelta a ver si lo veo.

    ResponderEliminar
  3. Ahora que, lo que más me ha gustado es eso de "dejarse de tantas gaitas". Cada vez hay más gente que no hace más que tocar la gaita y sostener que como esa es su "cultura" pues no hay más que hablar. Y ya sabes, se empieza tocando la gaita, se sigue con un fuerte sentido de pertenencia y, a la que te descuidas, ya estamos con la limpieza étnica. Y es que de lo que se trata, una vez más, es de vivir como dios sin tener que estudiar para ello. Siempre lo mismo, la puta vaguería.

    Por lo demás, totalmente de acuerdo, aunque sea PRISAmediante.

    ResponderEliminar
  4. Sí, lo de la gaita a veces da para mucho: que se lo digan sino a nuestro Mariquelo. Mira lo alto que llegó con ella...

    En fin, bobadas aparte, leí hace unos días que, por contra a lo que sucedía cuando yo era estudiante, ahora sobran ingenieros. O sea, que tenemos una juventud con una educación de primera, pero un país de tercera en el que lo que se necesita de verdad son monosabios variados para mantener la cultura de la pandereta. Ya sabes la causa: una clase dirigente que lo más sesudo que ha leído es la hoja parroquial, en unos casos, o el panfleto del informe entre-congresos, en otros. En fin.

    ResponderEliminar
  5. Pues al final se desdijo. Lo cierto es que sí que es verdad: tras haber escrito Después de Babel afirmaciones como aquella quedan muy incoherentes.

    ResponderEliminar
  6. Lo mejor es lo del catalán con una literatura impresionante. La de orgasmos que habrá producido tal afirmación. Seguro que le ha valido un buen taco de ventas en ese rinconcito de España.

    ResponderEliminar
  7. Lo que más me asombra es el que una persona tan inteligente se metiera en el berengenal de comparar literaturas: ¿es superior Donelaitis, Eminescu, Joszeff (los poetas nacionales de Lituania, Rumanía o Hungría)? Menudo problemón, macho. Yo no sabría por dónde comenzar. Ahí creo que se dejó llevar un poco por la corriente, como tú dices.

    En cualquier caso, de la entrevista me quedo con la frase siguiente:

    Yo vivo en cuatro idiomas, escribo y pienso en cuatro idiomas, sueño y hago el amor en distintos idiomas. Así que no soy la persona más adecuada a la que preguntar por los nacionalismos.

    Que quieres que te diga: ante alguien que a los ochenta años sigue "haciendo el amor en distintos idiomas" no puedo sino quitarme el sombrero...

    ResponderEliminar


Entradas populares

Páginas vistas en total