miércoles, 22 de diciembre de 2010

De por qué quiero ser pirata


Mirad: a mí me importa un carajillo el asunto de las descargas. El cine moderno en general me parece realmente cutre. Con respecto a los libros, novelas y eso, veo como una maravilla el poder tener dentro del SONY reader que me voy a comprar todos los clásicos del mundo mundial (que por otra parte, o andan por casa o por la biblioteca).

En fin, que la ley Sinde no va conmigo. Eso sí, los que con tanto ahínco hacen uso de las pelis y los libros pirateados de internet y que además se oponen a pagar por ellos deben de pensar poco, porque en menos de un lustro se iban a cargar lo que tanto les entusiasma.

Aunque quién sabe: una sociedad que no produce más basura intelectual durante una generación, que solo lee los clásicos, en la que la escritura se convierte en placer y no en negocio... A lo mejor hasta nos salvábamos un poco.


4 comentarios:

  1. Yo en mi vida me he bajado una canción , un libro o una película de Internet, pero que no se haya aprobado la ley Sinde me produce un regustillo íntimo, que no sabría como racionalizar.
    ¿De las tabletas de lectura digital la Sony reader, es la mejor o la mas barata en Japón? Si me das algo de información sobre books digitales o me remites a algún lugar donde pueda informarme te esteré muy agradecida.

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  2. No sé. Se escribe mucho sobre lo inmoral, o incluso estúpido que es lo de piratear en internet. Y van los polítcos y hacen leyes que tratan de poner coto a la villanía. Pero lo simpático del caso es que esos codiciados productos pirateados son intangibles. Y van por los cables. Así que: ¡Agárrame esa mosca por el rabo! En fin, que lo que quieren es como poner un montón de euros en una apartada esquina y que los que pasen por allí no agarren nada.

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  3. En primer lugar el Gobierno lo hizo de pena con el "canon digital". A la gente que no se ha bajado nunca nada de internet (todos conocemos unos cuantos) le indignaba que le trataran como criminales, y entonces se les quitaban los escrúpulos. Pocas cosas más viles que esa, o sea, el considerar de antemano a toda la ciudadanía como infractores porque sí.

    Ahora los políticos carecen de nivel ético para llevar a cabo la reforma legal que se les exige, y meten de rondón la nueva ley en otra como una muñeca rusa a ver si pasa, y esperan a última hora por si pueden conseguir apoyos. Una chapuza.

    Pero la verdad es que da un poco la impresión que es querer poner puertas al campo. En Francia, por ejemplo, según se lee en las estadísticas, el nivel de descargas es un poco inferior al de España...

    Los grandes poetas casi ninguno vivió nunca de su obra, y los grandes filósofos y los matemáticos. Eso no impidió nunca que se la humanidad produjera grandes obras. Si no existiera el cine español de los últimos treinta años, la novela, ¿se perdería mucho? Cada uno que judgue por su cuenta. Claro: si yo viviera de ello ahora estaría que echaba las muelas. En cualquier caso, me sigue produciendo estupor el que los "internautas" se peleen por un botín que vale tan poco. Si nos prohibieran "bajarnos" a Cervantes, a Chaplin, a Virgilio, lo entendería, pero pegarse por -digamos- los "Abrazos rotos"...

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  4. Pensando un poco no se ve muy bien cómo esta ley iba a poder impedir que se abrieran webs piratas en Marruecos o Argelia, los países del Asia Central o la propia China. De hecho, en este ultimo pais existe un tráfico digital de no te menees. Quizá la ley sirva para ralentizar el profeso unos dos o tres años, pero a la larga parece que, nos pongamos como nos pongamos, el mundo de los derechos de autor tal y como lo conocemos -lo mismo que le sucede al libro en papel, por ejemplo-, se ha terminado.

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